CARTA A LA LUNA



Luna:
Te escribo porque te quiero incondicionalmente.
Porque, sin razón, pierdo la razón poco a poco y mi locura brilla tanto como tú, luna, que descansas plateada incluso en la noche más oscura, en la imaginación más débil, en los ojos más ciegos.

Te escribo porque sin quererlo, te quiero, y sin esperar nada a cambio, te lo confieso.

Aunque mañana quizás llegue otra persona y te cante, espero no ser yo, uno de esos poemas tan difíciles y de versos tan largos que, seguro, no entenderás. Entonces, yo no sé cantar, escribiré "te quiero" en la misma hoja, por la misma cara, una y otra vez hasta verte sonreír. Porque sé que a veces sabes leer.

Te escribo casi sin darme cuenta. Ahora es de noche y te has escondido.

Porque te echo de menos y no sé dónde estás. Si me observas desde lejos, ya no puedo saberlo.
Mi locura, enamorada, espera despierta a que yo deje de llorar por ti, luna, que descansas plateada incluso en la noche más oscura, en la imaginación más débil, en el corazón más herido.

Te escribo porque sin quererlo, te quiero, y sin esperar nada a cambio, me despido.

DESCUBRIMIENTO METAFÓRICO

He descubierto que mi reflejo es muy falso.
No aparezco yo al otro lado.
Me enseña a alguien ebrio de nada,
a dos ojos que nunca mienten,
sin sombras y sin caricias.
¿Es ese en realidad mi mundo?
A lo mejor es éste el que no refleja nada,
y allí no se refleja nadie
porque yo parezco no existir.
Entonces es eso: un reflejo de mentiras
esperando la luz. Ya llega,
Me descubro poco a poco.
¿Existo o no existo?
¡Qué falso! ¡No me veo!
Dos ojos me contestan pero no me reconocen.



¿Soy yo?
Me enseñan una lágrima humilde
transformándose en ola,
sin sombras y sin caricias.
¿Es ese en realidad mi mundo?
No puede ser. Parezco no ser yo.
A lo mejor soy una mentira
y no sé si ahora miento.
Mi reflejo es muy falso
pero me está haciendo dudar.
Quiero pasar al otro lado, donde
sólo se ve la libertad, sin ambiciones,
sin sentimientos. Sin embargo...
¿Está mi nombre, junto con otros más,
tatuado en la piel de ese mundo?
Dos ojos que nunca mienten, ebrios de sabiduría,
me enseñan mi nombre, reluciente,
enorme y con letras doradas
en este reflejo falso. Mi nombre está solo...
Decidido.
Me quedo donde estoy.

POESÍA


(A mi primo Javi,
que me inspiré gracias a él, en hacer este poema)

Dicen que soy una soñadora,
y que soñando se olvida.
Luego despierto...
y todo es poesía.

Dicen que soy una romántica
y que el amor también te olvida.
Luego recordándolo...
todo es poesía.

LO QUE SIENTO

Es verdad que estoy siempre
pensando en tí,
y mi reflejo, sin ganas,
me dice que no estás aquí.

Sin embargo, contigo sueño
y en tí pienso.
Con tus besos me duermo
y en tu piel me pierdo.

Quisiera tenerte conmigo
y poder susurrarte:
"¿Por qué cuando no estás
me muero por amarte?"


PODRÍA ESTAR TODA LA VIDA ASÍ

Podría estar toda la vida
contando los lunares de tu espalda.
Podría estar toda la vida
contando los besos que aún me faltan.
Podría estar toda mi vida
así, y soñando con que tú me amas.
Pero, seguir escribiendo,
es lo que más necesita mi alma.
Podría estar toda la vida
contando los versos que hoy me llaman.
Podría estar toda la vida
imaginando que me los cantas.
Podría estar toda mi vida
así, y soñando con que tú me amas.
Pero, seguir escribiendo,
es lo que más necesita mi alma.

NOCHE DE LUNA LLENA

Cae la noche con
sus estrellas.
Cae la noche con
su luna llena.

Cae la noche que arropa al día.
Los luceros se envuelven
en la noche fría.
Deja que te eche la manta,
deja que te tape con sus sábanas,
déjate, déjate
que no te hace nada.

Deja que te enseñe su luna,
Deja que te enseñe sus estrellas.
Deja que te muestre sus
luces más bellas.
Cae la noche con sus estrellas,
cae, cae con
su luna llena.

Ahora el día arropa
a la noche.
Sale el sol, sin
guardar reproche.

DÍA TRISTE


(¿Quién no ha tenido alguna vez
un momento triste? Y ¿Quién no ha intentado alguna
vez ocultar que está triste?)

Ahoga tus lágrimas
y que nadie te vea llorar.
El agua las recoge.
¡Fuera de mi vista! ¡No volváis más!

Ahoga tus penas
y que nadie te oiga gritar.
Es el silencio de una voz apagada
que ya no puede volver a despertar.

Este es mi camino.
El camino que más odio.
Cuando hablo, se quejan, y
cuando callo, lloro mi silencio despacio.

DESEO

El pensamiento se va,
el abandono no se aleja.

Y quisiera hablar contigo
pero mi voz no me deja.

Y quisiera abrazarte
pero mi piel no te toca.

Y cuando pienso en tí te vas,
te vas... y nunca más llegas.

NOCTURNO

(A mi primo Miguel Ángel, que me pidió una poesía)

Una noche mira al cielo
y verás una estrella.

Una noche escucha el silencio
y oirás poesía.

Una noche, mira tu luna
reflejada en su propia luna.

Una noche, susúrrale al oído
la frase más añorada.

Una noche, una noche os miraréis...
y sobrarán las palabras.


¡AY, EL AMOR!

El amor que me deja verte
pero no tocarte,
que me deja hablarte
pero no besarte.

¡Ay, el amor!
Tengo una locura
que siempre perdura:
es la amargura
de quererte con censuras.

¡Ay, el amor!
El amor que me deja verte
pero no olerte.
Que me deja amarte...
pero no besarte.

¡Ay, el amor!

A ALEJANDRO

(A mi primo, para que no se dé prisa en crecer)

Un día vi ese brillo en tu mirada,
ese que sabe cómo parar el tiempo.
El brillo que la luna se muere por tener.

Así supe que habías crecido, y que ahora sólo
tú sabes mirar así.

Quédate como estás; callado, suave e inocente
y no respetes al silencio por impedirte cantar.

Quédate así, dulce, pequeñito, y déjanos mirarte y admirarte
para preguntarnos una y otra vez cómo puede ser que en este mundo
haya cosas que de verdad merecen la pena.






HOY ES MAÑANA

(A Sastre, que no Sartre, por hacerme filosofar)

Hoy es mañana, y nunca he estado tan segura.
Hoy te puedes reír de ayer, pero siempre
estarás pensando en mañana.
Y los verbos en futuro
recorrerán tu mente.
Y nunca he estado tan segura
de no saber quién soy.
Porque ayer probablemente lo sabía,
pero hoy es mañana,
y mañana seguiremos sin saber nada.