A ALEJANDRO

(A mi primo, para que no se dé prisa en crecer)

Un día vi ese brillo en tu mirada,
ese que sabe cómo parar el tiempo.
El brillo que la luna se muere por tener.

Así supe que habías crecido, y que ahora sólo
tú sabes mirar así.

Quédate como estás; callado, suave e inocente
y no respetes al silencio por impedirte cantar.

Quédate así, dulce, pequeñito, y déjanos mirarte y admirarte
para preguntarnos una y otra vez cómo puede ser que en este mundo
haya cosas que de verdad merecen la pena.






1 comentario:

Fernando dijo...

Muchas gracias por la poesia, es muy bonita y nos ha gustado mucho tanto a Alejandro como a nosotros.
Bueno a Alejandro le ha dado un poco igual, sus preocupaciones son otras, y anda todo el dia mirandolo todo echando sonrisas y algun que otro llanto.

Fernando, Rosi y Alex