MATANDO EL TIEMPO

Sólo quiero
que todo esto pase pronto.
He sucumbido al placer
de añorar por puro vicio
y ahora siento la necesidad
de arrepentirme de ser tonta,
de creerme a veces lista,
de querer que me quieras porque sí.

Que pase. Que se entierre
bajo piedras, tierra, barro
y el odio de las cosas
que nunca consigo decirte.

Que el tiempo pase y yo pase
por encima de su cadáver
y reviente el ataúd
lleno de desperdicios y de miedo.

Está pasando.
Se va a pasar pronto.
Voy a pasar pronto.

Ahora que lloro, con música,
en la ducha, poéticamente,
no me importa que sepas
todo lo que te niegas a creer.
Mañana, este tiempo habrá muerto
y recorreré el cementerio
enlutada pero sonriente,
temiendo (¡ya era hora!)
lo mejor.

2 comentarios:

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Siempre es agradable darse un paseo por estas páginas tuyas.
Sigue trabajando, amiga.
Besos
Enrique

Pilores dijo...

tú, al igual que la señora de ayer del Boukowski, sois poetisas baratas, pero tú también eres buena gente, aunque te pueda comprar con un tercio y un cigarro de liar jajajaja