ESCAPAR



“Hallo que ningún poder
ni libertad en mí tengo,
pues ni estó ni vo ni vengo
donde quiere mi querer.”
Jorge Manrique

Estoy sonámbula
y anónima,
eterna candidata
a desesperarme por ti.

Busco lejos el invierno
un año tras otro
para olvidar
y recordar Madrid.
No sé dónde estoy,
ni adónde voy o vengo,
pues mi querer me lleva
-ciegamente, he de decirlo-
chantajeado por la soledad.
Vivo de sábados por la noche,
recuerdos y sueños.
Mi poder, y mi libertad
viven de ti.

Huir parece la mejor solución.
Una copa a tu salud…
Un brindis por esta poesía…
Un verso por saber lo que piensas…
Un Camel por la espera…
El anonimato, y bésame.

DESAYUNO CON AUDREY

(A Sofía, más Holly que nunca)

“¡Las personas no pertenecen
a nadie!”,
le dice Audrey
a un George Peppard
abatido.
Tú, con los diamantes,
piensas que has vencido
y no se ríe nadie,
ni sin ti ni contigo,
de tu pobre corazón.
Sienta la cabeza
y aprende la lección;
el señor Peppard
sabe mucho más que yo.

El gato sin nombre
se resbala entre mis sábanas
y me da un beso breve,
casi sin sustancia.
Nadie sabe cómo se llama,
nadie pregunta, nadie se atreve.
El gato libre en su jaula
y Audrey ya no lo quiere.
“Siempre acabarás tropezando
contigo misma”,
pero que no te asuste
ser realista
con tu cigarro encendido
y tu porvenir.
Un diamante te pertenece
y tú perteneces
a un gato sin nombre,
embelleciendo la libertad de amar
y el amor por ser libre.


DISTANCIA

A veces te veo tan lejano…
Otras,
ni te veo.

Me gusta sentirte cerca,
acostumbrarme a ti,
pero te pierdo, te voy a perder
y todo aquello,
abundancia de algo,
no quiero que acabe conmigo.

Si tenerte cerca
significa esto…
Nunca he estado más lejos
de alguien.