Sé muy bien que no estarás, en un futuro no muy cercano,
contando los días que has vivido poco; poco y mal.
Sé también que te reirás del miedo que tenías de crecer,
de saber que el Ratoncito Pérez no se lava los dientes,
y que la vida pasa, pero siempre recuerdas el olor de un gofre.
Sé muy bien que no estarás, en un futuro no muy cercano,
mirando las estrellas por la noche, descansando sólo un momento
para pensar; pensar poco y mal.
Sé perfectamente que sonreirás a tu almohada cada noche,
y cada día de incógnita será para ti un desafío y
una tarde perdida será una ignorancia pagada.
Y un día sabré todo lo que he sabido ahora, y que no supe nunca.
Y tú, que lo sabrás todo, vendrás a recordármelo.