pero no te das cuenta
de que yo también estoy temblando
aquí,
a tu lado,
contagiada por tu respiración.
Me falta poesía para describirte.
Simplemente,
y a pesar de tener tanto miedo,
de ser tan cobarde,
te necesito.

"Nada es lo mismo. Habrá palabras nuevas para la nueva historia y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde." Ángel González

Los recuerdos me llevan
a escándalo
y días de secretos.
Me has rozado la mano
y he sentido cómo
se me había olvidado
cuando a veces me la cogías
por la calle,
fingiendo despreocupación.
Los recuerdos me llevan
a momentos de calor
y el pequeño pecado
de estar a tu lado.
A veces no es
tan difícil volver a ti,
pero sí recordar todo aquello.
Como dice Sabina:
“Hay caprichos de amor
que una dama no debe tener”.
Me da la impresión,
sin embargo,
de que en estos tiempos
es mucho más fácil
dejar de ser una dama
que dejar de ser caprichosa.
Tengo dos opciones:
La primera, la complicada,
es no temer al instante
(que yo llamo
“instante contigo”)
y atreverme,
lanzarme
adonde sea que me lleve
este camino.
La segunda, la más probable,
es ignorar ese instante
(por si acaso te asusto)
y aprender a vivir
sabiendo que día tras día
puedo quererte un poco más.