POETA DEL S.XXI

Cancioncilla (o versillos) para Zurdo, amigo.

Esta fantasía
es la del poeta
que con palabras evoca
una sutil realidad.
Cambiar el sueño
por pesadilla,
como la boca con nocilla
que no sabe mentir.
Con un cigarro y la copita
en ambas manos,
recordando a Machado
con amigos bohemios.
Es ya un Bécquer
muy pasado de moda,
y debajo de la farola
se quita el sombrero.
Se ríe en la cara
de la policía
y borra a los tranvías
sin miedo, y con tipex.
El alcohol y Bukowski
están orgullosos,
tienen un alumno grandioso
que escribe y no calla.
Las terribles resacas
siempre las guardamos
en lugares más amargos
y nos reímos de ellas.
Ni el aliento de Alatriste
es como el de este Zurdo,
que sabe bien lo que es burdo,
burdo rumor de nuestro Krahe.
Lo sabe hasta Cervantes,
lo sabe Quevedo,
con este galán, lo primero,
es ir de vicio en vicio.
Generación perdida
y sueños que no son mierda;
que tire la primera piedra
quien nunca haya pecado.
Este gran ambidiestro
cada vez que rima, rima
y sube de la poesía a la cima
sin prisa pero sin pausa.
Esta fantasía
siempre estará abierta
para el amigo poeta
de la sutil realidad.


CADENA PERPETUA

Tiene derecho
a permanecer en silencio.
Todo lo que diga
puede ser utilizado en su contra.
Un beso
o la cárcel.

Le ruego que no se resista.

SUELE PASAR

Hoy el tiempo
ha pasado muy lento,
y tú muy deprisa.
<<¡No te vayas!>>,
te he gritado,
pero ya estabas lejos.

Lástima:
un día más,
un beso menos.

LUNA DE AVELLANEDA



A alguien muy especial.
Para que cuando quiera más,
tenga más.

Nunca dejes atrás
tus ilusiones, tus ideales
y tus sueños.
Sigue reflejándonos
la luna
(aunque sea a través de un cristal
o de un trozo de tela)
para que podamos
sonreír contigo
y disfrutar de ese momento.
Quiero que me sigas contando
(y esto tenlo muy en cuenta)
todas tus batallitas,
para que dentro de un tiempo
volvamos a hablar de ellas
cuando los dos estemos más
aburridos y cansados
de la sociedad.

Como no hay más utopía
que vivir de los sueños,
me alegro de compartir
algún sueño cercano contigo.
Que no te asuste
ser como el protagonista
de esa película;
Que no te asuste arriesgar,
porque vales mucho
y eres más.
Que no te asuste perder,
porque nunca estarás solo.

¡NO QUIERO!


No quiero sentarme en una silla
y esperar "a ver qué pasa".
No quiero nunca más
un amor platónico adolescente.
No quiero pensar demasiado
en las consecuencias,
por si son malas.

Simplemente quiero besarte
y, como soy atea,
que sea lo que Dios quiera.

LO QUE PERMANECE

¿Qué será de todo esto?
Lo escrito,
las palabras…
¿Qué será de los sueños?
¿Se reirán de mí
los recuerdos,
constantes, absurdos,
que deciden mi destino?
Cuando nos separemos
-tú con tu suerte,
yo con mi poesía-,
¿te acordarás de mí?
¿Te seguirá gustando
mi nombre en diminutivo?

Lo escrito,
las palabras…
Todo queda reducido
con simpleza.
Al final lo que permanece
siempre es el amor
y el recuerdo.