PEQUEÑA HISTORIA ACERCA DE CÓMO LOGRÓ LA LIBERTAD SER LIBRE

La vieron y gritaron "¡cogedla!¡ya es nuestra!". La palabra no entendía muy bien la actitud de los hombres, ¡ella no había decidido llamarse Libertad! Y ahora la querían corromper, incluso borrar...
De repente, un pájaro enorme la agarró y se la llevó volando a lo más alto del cielo. "¿Dónde te llevo?", la preguntó, y la palabra le respondió "Me quedaré contigo, amigo pájaro, pues creo que puedo aprender mucho de tí".
Y así es como la Libertad se salvó y aprendió a volar.

¿DÓNDE ESTÁ WALLY?

No me encuentro ni escribiendo.
No sé lo que siento,
lo que hago,
lo que haré ni
lo que estoy haciendo.
Sólo sé lo que no siento
y, todo lo que escribo,
se confunde en mi reencuentro.


HÉROE DE PAPEL Y POESÍA

Prefiero reírme de ti
y, con perdón,
no quedarme donde estoy.

Prefiero que compartas mi ilusión
y sepas de dónde vengo,
y preguntes adónde voy.

No pretendo avisarte,
tan sólo salvar lo que hiciste
ayer, para mejorar lo de hoy.

No puedo salvar el mundo,
tan sólo hacerle crecer con palabras...
con lo único que yo le doy.

Prefiero ante todo, eso, las palabras.
Porque sé que sin ellas
no sería como ahora soy.

DE PERDIDOS AL RÍO

De perdidos al río
lloro.
De perdidos al río
lloras.
De perdidos al río
lloramos.

De perdidos al río
me perdí, y me reí
de mis lágrimas.

GRACIAS

No quiero pedirte perdón
por haberte besado.
Quiero besarte continuamente
sin que me des las gracias.

Que te necesito
es todavía un secreto a voces,
a veces sabiendo
que a ratos te quiero.

Háblame en silencio
y no temas perderme,
y si en mi recuerdo te tengo...

Gracias,
y perdón por aquel beso.


AMOR, O LO QUE SEA

(A Sarai, por no saber si sabe amar.)

Un epitafio que dice “te quiero”
pero no “te querré por siempre”.

Un domingo por la mañana
sin ninguna llamada.

Un echarle de menos
sólo por estar lejos.

Un echar de menos
las veces que está lejos.

Amor, o lo que sea.
Si total, para eso hemos nacido:
para amar... o lo que sea.

PARA ÁNGEL GONZÁLEZ

Esto no es un adiós, es un volver a revivirte
"palabra sobre palabra".
Tú nunca te hiciste viejo;
eso se lo dejamos a los que corrompen,
y huyen y destruyen.
Tú, siempre escritor, permaneces así.
Siempre cuidando la poesía, permaneces poeta.
Lo demás poco importa.
Tú eres y estás, y yo, mientras te leo,
soy y estoy contigo... recordándote.
Porque siempre que cuides la poesía permaneces poeta,
y la vida es pura poesía inventada.
No te has ido. No te preocupes. Sigo leyendo tus versos,
solo que ahora más que nunca
me niego a probar que alguna vez envejeciste.

Y, probablemente, me preguntaré una y otra vez
por qué los mejores se van tan rápido.