Lejos de mis estudios,
mis palabras,
mis muchas esperanzas
vagas y centelleantes,
mis prisas sin pausas
por la ciudad...
te echaba de menos.
Anhelaba escribirte
y poder llamarte “poema”.
Más allá del falso amor,
de los libros que no se leen,
de la noche convencida
y el madrugón odioso,
de todo lo que puedo llegar a ser
y sentir sin escribir...
te echaba de menos.
Tu presencia es así para mí,
y mientras te llamo “poema”,
tú me haces poesía.
mis palabras,
mis muchas esperanzas
vagas y centelleantes,
mis prisas sin pausas
por la ciudad...
te echaba de menos.
Anhelaba escribirte
y poder llamarte “poema”.
Más allá del falso amor,
de los libros que no se leen,
de la noche convencida
y el madrugón odioso,
de todo lo que puedo llegar a ser
y sentir sin escribir...
te echaba de menos.
Tu presencia es así para mí,
y mientras te llamo “poema”,
tú me haces poesía.