VIVIR PARA SOÑAR

(A Manu, por los sueños que siempre están ahí.)
...
Ahora mismo no sé cuál es mi mayor aspiración.
Hay que ser realistas; pero, como esto es poesía,
contaré que mi vida depende del sueño.
Soñar para vivir,
vivir para soñar.
No lo sé.
Me da igual.
Es un constante revivir cada vez que
vivo que sueño,
que sueño que vivo,
y cada vez que escribo
sé que estoy soñando.
Un sueño es un ideal,
una persona que te aconseja,
una montaña rusa,
un vuelo sin caerse por el espacio,
un puñado de palabras,
un abrazo familiar,
la familia esperándome en el aeropuerto.
Nadie puede impedirme soñar,
por eso mi vida depende del sueño.
No sé si soñando llegaré a algún sitio.
Quizás escribiendo sobre los sueños
sí llegaré lejos.
No lo sé.
Me da igual.
Es un constante revivir cada vez que
duermo y sueño,
y sueño algo que vivo.
Porque a veces, cuando despierto,
los sueños se hacen realidad.


LA VUELTA

Supe que el recuerdo sólo podía ser alegre
porque, si quisiera, habría llorado de alegría.
La estación se hacía cada vez más pequeña
a mi alrededor.
Ya estaba en casa. Aunque Madrid nunca iba a ser
lo mismo. Demasiada gente (no sé si será un defecto
o seré yo, que lo escribo en mal momento).
Quería volver. ¿Otra vez?
¡Allí también hacía frío!
Es mejor que te echen de menos
a que te echen de más.
Cuánta gente hay en Madrid.

A veces me pongo insoportable.

OPTIMISMO

La vida siempre es peor de lo que
esperamos,
o quizás no la sabemos ver bien,
en su totalidad,
cada momento riendo,
soñando,
besando ilusiones;
Recordando lo mejor de lo peor de la vida,
que siempre puede ser aún peor.
Pero el caso es que hemos reído,
soñado,
y besado ilusiones;
Hemos vivido lo peor de la vida,
pero lo hemos vivido bien... tal y como
nunca habríamos esperado.

EN EL MUNDO HAY COSAS



(Influenciada en cierto modo en la canción
"Más de cien mentiras", de Sabina.)
...
Hay una llave con la que cerramos puertas
y no dejamos otras abiertas.
Hay un bolígrafo con el que escribimos
y además, nos corregimos.
Hay un silencio que no sabemos interpretar,
pero que suena bien.
Hay una vida cargada de peso abstracto,
y una abstracción de la vida
que no sabemos vivir.
Hay un bollo que sabemos que engorda,
casi tanto como la tentación.
Hay un abrazo de alguien que nos quiere,
que nos abraza al fin.
Hay una canción que tarareamos, mal y rápido,
y sin embargo alguien sonríe.
Hay una vida cargada de besos abstractos,
y una abstracción de la vida
que no sabemos besar.